Troqueles, Matrices, Moldes…

Los utillajes destinados a procesos de conformado, punzonado o troquelado, así como en los moldes de inyección, han de ser tenaces y resistentes al desgaste y la fatiga.

Por ello, estos utillajes suelen fabricarse con aceros específicos diseñados para el trabajo en frío o en caliente o, cuando se requieren mayores prestaciones, con aceros rápidos o pulvimetalúrgicos (que alcanzan precios elevados).

troqueles2No hay que perder de vista que las prestaciones finales del acero vienen determinadas por el tratamiento térmico que se le aplica. Troqueles y moldes pueden llegar a ser muy caros y una parte significativa del coste viene de la materia prima. No obstante, de nada sirve elegir un buen acero si no se le aplica el tratamiento térmico adecuado. De este modo, una operación barata puede arruinar las expectativas puestas en un utillaje que, a menudo, cuesta una cantidad muy importante de dinero.

El tratamiento criogénico multietapa es una operación sencilla y de bajo coste que mejora las prestaciones de los aceros de herramientas e, incluso, puede ayudar a corregir las consecuencias de un tratamiento térmico inadecuado. En general aumenta la resistencia al desgaste y a la fatiga, pero también la tenacidad, la conductividad térmica y, muy importante en estas aplicaciones, mejora la estabilidad dimensional y permite conseguir mejores acabados. Por todo ello se trata de un proceso que habría que incorporar por defecto a cualquier utillaje en el que la durabilidad y/o la precisión sean importantes.

troqueles3El hecho de que los tratamientos criogénicos no sean solo superficiales y afecten permanentemente a todo el volumen quiere decir que el material tratado puede ser mecanizado o rectificado sin ningún tipo de problema (al contrario, la precisión será mayor y el acabado superficial mejor). Además, son perfectamente compatibles con los recubrimientos PVD y con tratamientos termoquímicos como la nitruración. En este último caso, el tratamiento criogénico multietapa suele duplicar (o incluso más) la vida del material nitrurado.

Como se ha indicado, los materiales más empleados en este tipo de aplicaciones son aceros de diversos tipos. Pero, además, se utilizan fundiciones, bronces y latones de elevada resistencia y, cuando la tenacidad no es un factor crítico, también suele usarse metal duro. Todos estos materiales también responden positivamente al proceso y, aunque cada caso es distinto, hay numerosos ejemplos que lo corroboran.